Cómo eran los colorantes antiguamente

Las sustancias con colorantes o pigmentos, no sólo se encuentran en plantas y animales, también en las ricas tierras de sales minerales. Además de las tierras rojas, que tienen abundancia de sales de hierro, los antiguos utilizaban el índigo (añil), sacado de una planta que crece en la India, en China y en América del Sur, cuyas hojas proveen un hermoso tinte azul. Las hojas de esta planta se dejan humedecer y disolver en agua hasta que fermentan. Entonces se colocan en el fondo de un depósito, algo así como lodo que, una vez seco, provee la pasta de color azul índigo o azul añil.


De dónde provienen los colorantes
De dónde provienen los colorantes
De un procedimiento semejante se hace para extraer pigmentos de colores diversos de muchas otras plantas, como el azafrán por ejemplo. Este proporciona un hermoso color amarillo; pero se necesitan unas ocho mil flores de azafrán, para obtener cincuenta gramos de color.


También los colorantes se obtenían del cuerpo de algunos insectos entre ellos la cochinilla y de varias especies de moluscos, se obtienen muchos colores, corno por ejemplo el color púrpura, el sepia y algunas tonalidades de azul.

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El hombre desde la antigüedad ha usado estos pigmentos naturales para tatuarse, para pintarse el cuerpo con símbolos mágicos y pintarse su rostro. Todo esto lo ha hecho para camuflajearse con el follaje durante las cacerías. También usó, el hombre, los colorantes naturales para pintar en las paredes de las grutas donde habitaba.


Pero desde entonces a nuestros tiempos, las cosas han cambiado sinnúmero. Actualmente, para la fabricación de los colores ya no se recurre a los pigmentos naturales, la persona que actualmente quiera pintar ya no tiene que poner a remojar en agua las hojas de las plantas ni moler insectos como los antiguos pintores; ahora no necesita más que entrar en una tienda de materiales para artistas, comprar los colores que desea utilizar y comenzar a pintar.


Ahora, los colorantes naturales han sido sustituidos por los inorgánicos, así llamados porque se obtienen por proceso químico o se extraen de minerales. Entre este tipo de colorantes muchos son sumamente tóxicos, por contener compuestos de arsénico, bario, plomo, cobre, cromo, cadmio, mercurio, zinc o estaño. Para algunas aplicaciones, como la pintura de construcciones, la tintura de la mayoría de los tejidos, etc., es indiferente que los colorantes usados sean tóxicos o no. Sin embargo, en algunos casos se busca emplear pinturas venenosas, como ocurre en las usadas para la parte sumergida del casco de los buques, a las que se añaden compuestos de mercurio que dificultan que vivan sobre ellas ciertas plantas y animales marinos.

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