Qué podemos ver en las ruinas arqueológicas de Cacaxtla

Cacaxtla alcanzó la cúspide de su florecimiento durante el llamado periodo Epiclásico (650-900 d.C.), cuando controló el sur de Tlaxcala y parte de Puebla.

Alrededor del año 1000 el sitio se encuentra en total abandono. Ya en el siglo XVI Diego Muñoz Camargo hace referencia a Cacaxtla; sin embargo, no fue sino hasta 1975 cuando se empezó atrabajar arqueológicamente el sitio.

Este magnífico sitio, habitado por los grupos olmeca-xicalancas que dominaron gran parte del valle poblano-tlaxcalteca. Por probables cuestiones defensivas, el centro ceremonial fue emplazado sobre una elevación natural que domina parte del valle.

En el destacan numerosos edificios y estructuras superpuestas de varias épocas constructivas, y una extraordinaria muestra de pintura mural prehispánica, la más grande descubierta hasta hoy. Mide 330 m aproximadamente y en ella se reproducen escenas de una gran batalla y de algunos sacrificios humanos. El estilo general recuerda los rasgos del arte maya, aunque también se ven influencias de otros centros contemporáneos, como Teotihuacán y Monte Albán.

El gran basamento



Gracias a los trabajos arqueológicos y de recuperación hoy es posible apreciar el Gran Basamento, cuya forma de pirámide truncada muestra diferentes etapas constructivas. Las dimensiones del basamento en su base son 200 m de largo por 110 de ancho, y tiene una altura de 25 metros.

Debido al avanzado estado de deterioro en que se encontraba, los trabajos llevados a cabo por el Instituto Nacional de Antropología e Historia incluyeron el techado del Gran Basamento. De tal manera que el recorrido se realiza por un corredor protegido de los inclementes rayos del sol. Los elementos que el visitante puede apreciar son los siguientes:


1. Edificio de las Columnas:

Que se ubica al centro del basamento, cuyas dimensiones fueron de 25 m de largo por 6 de ancho. Aún es posible apreciar dos columnas de planta circular.


2. Palacio:

Conjunto compuesto por varios recintos entorno a patios o a los lados del corredor. Algunos de estos recintos contaban con pequeños altares.


3. Patio de los Rombos:

Se ubica el al este del Palacio el cual se conforma de un patio interior limitado al este y al oeste por sendos aposentos que en sus paredes ostentan decoración a base de rombos en relieve con marcada influencia maya.


4. Patio de los Altares:

Se ubica el al sudeste del basamento al centro del cual se observan dos altares.


5. El Cuarto de la Escalera:

Que se ubica en el extremo sudeste del basamento, posee una escalera en su pared norte que debió unirlo con otra estructura de la que hoy no quedan restos. Ambos lados de la escalera se decoran con pintura mural que aún es posible observar, y que es la más antigua del sitio.

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6. Edificio E:

Se ubica en el extremo sur del Gran Basamento, cuenta con un aposento y dos pórticos. Los muros presentan el clásico talud tablero; se cree que corresponden a la etapa más temprana de construcción.


7. Pórtico F:

Se encuentra a un lado del Edificio E.


8. Plataforma Sudeste:

Se compone de una escalinata que llega a la planta superior.


9. El Templo de Venus:

Es un recinto cerrado que ha sido parcialmente explorado. Se ubica al oeste del basamento y sus columnas que forman el pórtico están decoradas con pintura mural.


10. Templo Rojo:

Hay pinturas murales y probablemente sean los más bellos del sitio.


11. Celosía:

Elemento arquitectónico único en su tipo en Mesoamérica. Este elemento fue muy utilizado para dividir habitaciones a manera de biombos.


12. Edificio E:

Se localiza al poniente de la Plaza Norte estructura que solo conserva el pórtico de un aposento.


13. Mural de la Batalla:

Es uno de los murales del sitio con mayor riqueza expresiva. En sus 22 m de extensión se representa un combate.


14. Edificio A:

Estructura de forma cuadrangular dividida por un pórtico y un aposento; en su interior se observan dos muros de adobe que lo dividen en tres espacios, con un área central mayor.


15. Mural del Hombre Jaguar:

Se ubica en el muro norte del Edificio A, en la parte exterior del muro se aprecia una serie de pinturas murales, este mural representa un personaje envuelto con la piel de un jaguar que sostiene un atado de lanzas del que brotan ocho gotas de agua que caen sobre la cabeza de una serpiente con piel de jaguar.


16. Mural del Hombre Ave:

Se ubica al sur de la habitación; la pintura representa a un personaje pintado de negro y ataviado con elementos de ave, que sostiene una barra ceremonial con cabeza de serpiente.


17. Patio Hundido:

Se ubica al norte el Edificio B, que presenta una planta cuadrangular. Al centro, frente al acceso norte, se observa un pequeño altar con dos cistas al frente en los cuales se encontraron entierros y ofrendas.


18. El Montículo Y:

Se localiza al norte del Gran Basamento que se compone de una estructura piramidal de planta rectangular.


19. Las Periqueras:

Como lo indica su nombre, posiblemente se utilizó para criar aves.


Museo del sitio



A la entrada de la zona arqueológica de Cacaxtla se encuentra el museo de sitio, donde obtendrá una visión general de lo que encontrara durante su recorrido por la zona.

Entre los elementos que se exhiben destacan la colección de cráneos con deformaciones; una serie de caracoles marinos provenientes de la costa del golfo; fragmentos de pintura mural y diversas figuras de barro, algunas articuladas y otras de tamaño natural, pero sobre todo una escultura de barro crudo conocida como El Guardián y Los 11 Señores de Cacaxtla.

Los trabajos en piedra son abundantes, por lo que se ven hachas, núcleos de obsidiana, puntas de proyectil, etcétera. No obstante, quizá la pieza más sobresaliente sea la urna con tapa rescatada en el patio del Mural de la Batalla, que es rematada por una flor de cuatro pétalos.

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