Todo quedó listo, oficialmente son un nuevo matrimonio, comienzan una vida juntos y es justo que para hacer su familia deben de tener un hogar propio. ¿Rentar o comprar, casa o departamento? He ahí el dilema.
Ubicación
Ubiquen un lugar que les sea agradable, accesible y donde se vean a futuro. ¿En esa zona les gustaría que crezcan sus hijos? ¿Cuenta con todos los servicios básicos (agua, luz, teléfono, cable)? ¿Es de fácil acceso? Procuren que sea un lugar bien comunicado, con buenas vías de acceso y que el trasporte público esté cercano.
También recuerden que la seguridad es algo súper importante. Verifiquen que la zona de su casa no sea una de alto riesgo o, al menos, cuente con buena vigilancia en la entrada. Aunque sea un poco más caro, conviene invertir en vivir en una buena zona, recuerden que será su espacio y hogar de sus hijos.
¿Nueva o de uso?
Una casa o departamento nuevo no necesita de gran inversión en cuanto a reparaciones o remo-delaciones. Aunque la inversión es considerable más grande a comparación de un lugar usado, quizá si se deciden por esta segunda opción puedan invertir ese dinero en muebles y arreglarlo a su gusto. Otra ventaja es que las casas y departamentos que no son nuevos suelen ser más espacios.
¿Cuántos vivirán?
Cualquiera que sea su opción, verifiquen que todo el papeleo este en orden. En casas o departamentos viejos, chequen que no existan adeudos por parte de los inquilinos anteriores, de ser así, exijan que se salden todos esos adeudos a quien les rentará o venderá el inmueble.
Sobre todo, si van a comprar un lugar, deben de considerar cuantos niños tendrán, esto para saber de que dimensiones necesitaran su nuevo hogar.
¿El estilo?
¿Realmente les agrada el tipo de construcción? Necesitarán definir también el tipo de decoración que tendrán en su casa, pensando siempre en los gustos de ambos.