Y es que con el gran número de dietas "milagrosas" y productos "maravillosos” que aparecen todos los días, puede ser difícil no caer ante las tentaciones y creer que la solución se encuentra al alcance de una pastilla, en lugar de hacerlo de una forma saludable.
Con tanto por planear y la emoción de tu boda, es fácil descuidar nuestra salud y nuestra alimentación; sin embargo, comer bien es la clave para vernos y sentirnos increíbles el gran día.
Es valido querer bajar algunos kilos para poder lucir un vestido único, pero es más importante hacerlo correctamente.
Sé realista
Fíjate objetivos reales y tangibles, metas que puedas alcanzar en los meses que faltan para casarte. Pero sin caer en la tentación de lo fácil, recuerda que los productos milagrosos no existen y realmente pueden afectar tu salud. No te arriesgues. Empieza por meterte en un gimnasio o, tal vez, inscribirte a clases de algo mas divertido pero con lo que además quemes calorías, como zumba, baile, spinning, yoga, etc., y ejercitarte unas tres veces por semana. Tampoco olvides comer al menos cinco piezas de frutas y verduras, así como beber dos litros de agua al día.
Aléjate de las tentaciones
Para forjar una voluntad de hierro piensa: todos los ojos y cámaras estarán sobre ti el gran día. Cuando te quieras recompensar por algo, no optes por una golosina, prefiere regalarte un masaje en un spa.
Si puedes, convence a una amiga de seguir tu mismo régimen alimenticio, será más fácil y podrán motivarse una a la otra. Una buena idea es llevar un diario de todo lo que comes y bebes en el día. Escribirlo realmente te ayudará a resistir la tentación de comer chatarra.