La mayoría de la gente conoce el término “desorden afectivo estacional” la tendencia a sentirse deprimido en invierno, por la falta de luz solar. Pero ahora recientes investigaciones confirman que una condición similar afecta a algunas personas en primavera, debido a un sorprendente culpable: el polen.
Además, en un estudio realizado a pacientes con desordenes anímicos, se encontró que había una relación entre el incremento de los síntomas de depresión y los periodos de alto nivel de polen en el ambiente.
Los estudios parecen explicar por qué hay un aumento de suicidios a finales de la primavera y además, que las mujeres que tienen antecedentes familiares de alergias también tienen mayor predisposición a la depresión.
Los investigadores creen que las alergias, al producir una inflamación de las vías respiratorias, favorecen la depresión en individuos vulnerables.
Depresión y alergias en primavera
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Depresión y alergias en primavera