Cuento infantil de: No oigo, no oigo: soy de palo

Luisito era un niño de 10 años y muy enojón, de todo se enojaba.

Pero cuando más se enojaba era cuando le pedían hacer mandados, dar recados o cuidar sus hermanitos.



Cuando le hablaban, Luisito se tapaba las orejas y decía: “No oigo, no oigo: soy de palo” y con eso se hacía el tonto.

Luisito se enojaba tanto que pensaba: “Ojalá ya nadie me hablara”
Pero un día, Luisito amaneció con mucha fiebre, le dolían mucho los oídos y no podía oír lo que le decían los demás.

Prendió el televisor para ver sus programas favoritos, pero no podia oír nada solo los veía, entonces se puso muy triste y se preocupó.
Vino el doctor a verlo y le recetó varias pastillas y gotas. Luisito tardó ocho días sin oír nada, Luisito estaba muy triste porque no podía oír nada.
No podía salir a jugar y no podía oír lo que decían los demás. A los ocho días Luisito se alivió y ya podía oír a los demás, de ahí dejó de decir “No oigo, no oigo: soy de palo”.

8 on "Cuento infantil de: No oigo, no oigo: soy de palo"

     
  1. Cuando era niña me encantaban esas historias, alguien me puede decir cómo se llama el libro donde estaban todas las historias por favor

  2. la neta desde que era niña ese cuento me asusto, me dio mucho miedo dejar de escuchar, hoy tengo 18 años y abri este trauma, cuiden a sus niños aduquenlos no dejen que sean como luisito

  3. este cuento fue estupendo para mis hijas debido a que son un poco enojonas, ojala sigan publicando este tipo de material educativo y reflexivo

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