Cómo lograr y comprender una amistad sincera siendo hijo

Es obvio que casi todos los padres desean lo mejor para sus hijos y trataran de ver con quien tenemos amistad y con quién no. Nuestros padres han experimentado amistades que se veían como amistades dando como resultado que no eran amigos, así que lo que nos quieren evitar son problemas, tristeza y decepciones. Por eso es bueno siempre escuchar a nuestros padres, que son nuestros primeros amigos.

Podemos empezar a comprender la amistad dentro del plan divino de Dios el Padre, Jesús y el Espíritu Santo, pues llamamos a eso "la Trinidad": las tres diferentes personas de Dios que son una misma. Siempre han existido juntos en armonía y comunión El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, en una viva y comprometida amistad. La Biblia en Génesis 1:26- 27 nos dice que estamos creados a su imagen, esto quiere decir que en lo más profundo de lo que somos nosotros, compartimos semejanzas con el Dios vivo que nos creó. Así que Él nos hizo para lograr amistades con los demás, Él nos creó para relacionarnos por medio de la amistad con nuestros semejantes.

Considera que Dios creó todo lo que existe, sea visible e invisible. Primero Dios lo pensó y después Dios lo creó. El hizo todo lo que vemos, la risa, Dios la creó, los árboles, las gaviotas, las ballenas, las personas, las familias y desde luego que la amistad y la armonía.


Tal vez te ha pasado que acabas de conversar por el teléfono y si te vio tu mamá te pregunta que con quién hablabas, y tú respondes que con x persona, y ella te dice: no me agrada x persona. También pasa que tu papá te lleva a un centro comercial, es aquí cuando tu papá te pregunta con quién vas, y le contestas con persona Y, él te puede decir que no le gusta que andes saliendo con aquella persona pues es una mala influencia en tu vida.


Vemos que ellos distinguen a los muy buenos amigos que les agradan, y los amigos no tan buenos que no les gustan. Tal vez resulte algo difícil de creer, pero los padres muchas veces con su experiencia probablemente tengan razón, y hay pocas posibilidades de que estén equivocados.

Hay amigos que ellos no desean que sean nuestras amistades, y a nuestros padres les podrá quizá no gustar su compañía de nuestros amigos o amigo, ante esta situación podemos intentar por ejemplo, invitar a comer o a convivir a nuestra amistad, y nuestros padres pueden darse cuenta de una forma diferente.


Para lograr una buena amistad debemos empezar con los miembros de nuestra familia, con nuestros padres debemos platicar y acércanos mucho de forma mutua, procurando conversar de cosas que nos suceden, evitando peleas, gritos y quejas. Platica con ellos porque deseas que esa persona sea parte de tu amistad, ellos se preocupan por tu bienestar. Si así lo haces, si escuchas a tus padres, Dios te da el respaldo con esas amistades, trata de vivir en armonía en la familia, y Dios te dará tu recompensa con verdaderas amistades, además de sus bendiciones.

Uno de los mayores secretos es orar, pidiéndole a Dios que nos de sabiduría para poder discernir entre las personas que nos relacionamos para saber quién de ellos sean nuestros amigos y para que esa amistad perdure y sea sincera. Debemos orar también por nuestros padres que el Señor le guie con toda rectitud e imparcialidad, para que ellos nos orienten en nuestras decisiones. Por nada del mundo hagas nuevas amistades ni te aferres a amigos que te harán una persona que no tú quieres ser. Se sabio y ora, piensa, medita y reflexiona para saber quiénes serán tus amigos de verdad.

Escribe tus comentarios en

Cómo lograr y comprender una amistad sincera siendo hijo

Tu nombre:
Tu mail(no se publicará):
Tu web o blog (opcional):
Tu comentario: