Tengo una gata que se llama la Tonche. Con su cola y sus bigotes, con sus dientes afilados y sus ojos verdes, con su manera de bostezar y relamerse, la Tonche parece un tigre chiquito. Pero en lugar de rugir, maúlla.
La Tonche dedica muchísimo tiempo a su aseo personal: se moja de saliva una pata y se limpia por aquí, y se la vuelve a mojar y se limpia por allá, siempre despacio y con cuidado.
Y cuando al fin acaba de limpiarse y peinarse, parece una señorita recién salida del salón de belleza, pero cada seis meses la Tonche tiene gatitos, y entonces se porta de otra manera.
Casi no existe ella. Los que existen son los gatitos. La Tonche se da a sus cuatro o cinco cachorros. Se reparte entre ellos. Los lame, los peina y a cada rato cuida de ellos.
A veces cambia de nido. Uno por uno, agarra con los dientes a los gatitos, y los carga, y se los lleva al otro lugar.
Sabe agarrarlos muy bien, porque los gatitos no chillan, y ni siquiera despiertan, cuando los gatitos crecen, la Tonche ya no les da de mamar ni les hace caso.
A veces hasta se pelea con ellos. Es el momento de poner un letrero en la puerta de la calle "Se regalan gatitos", cuando todos los gatitos han sido regalados, la Tonche vuelve a echarse al sol y a la sombra y a lavarse con saliva y a peinarse.
Mi gata Tonche
1 on "Mi gata Tonche"
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Mi gata Tonche
que es muy limpio