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En un lugar del Caribe bulle una ciudad colombiana y mulata que acoge en su actual identidad un pasado heroico y presente prometedor. Su arquitectura colonial es uno de las más preciada de toda Latinoamérica.
Que se debe de ver
Las Murallas
Rodean la ciudad. En la obra participaron los mejores constructores españoles de los siglos XVII y XVIII. Su realización tardó dos siglos en culminarse.
Puerta del Reloj
Ahí empezaba un puente que enlazaba el recinto amurallado con el barrio popular de Getsemaní. Era la puerta de entrada a la ciudad colonial. En el siglo XIX se le añadió una torre con un reloj. Justo después de la entrada se encuentra la Plaza delos Coches, donde tenia lugar la venta de esclavos.
Palacio de la Inquisición
Por su fachada barroca y sus balcones es una de las construcciones más refinadas de la ciudad. Hoy alberga los museos de la Inquisición, colonial y de Antropología y el Archivo Histórico de Cartagena de Indias.
Gastronomía
Rica en especias, atrevida en sus combinaciones, la comida cartagenera es de las más apetecidas del Caribe colombiano. Afinados con el tiempo, la olla cartagenera nos ofrece: pescados servidos con dulce acompañadas de arroz con pasas; langostas preparadas según antiguos manuales. Según los propios cartageneros la mejor comida se saborea en los cientos de pequeñas ostrerías. Vale la pena probar zumo de maracuyá, el arroz con coco, y los caracoles marinos.
Artesanías
Artesanía, joyas, antigüedades, artículos de cuero, ropa y vestidos de baño, licores.
En la ciudad vieja, los antiguos cuarteles de las Bóvedas han sido convertidos en un abigarrado bazar en los cuales se suceden, puerta a puerta, almacenes donde se encuentran objetos de cerámica, cuero, cestería, tejidos, madera y otros materiales que se modelan.
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