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A medio entre los Pirineos y París, en el corazón de Aquitania, se sitúa esta bellísima tierra donde se sus gentes han sabido mantener vivas las antiguas tradiciones y sobre todo, el increíble patrimonio arquitectónico.
El Périgord rojo, ¿qué se debe de ver?
Monpazier
Antigua bastide fundada en 1285 por Jean de Grailly por orden del rey Eduardo de Inglaterra. Digna de ser mencionada la bella plaza central de planta cuadrada con arcadas y casas de un cálido color ocre.
Bergerac
Interesante y sugestivo el centro histórico medieval y renacentista. La plaza de la Myrpe, la plaza Pelissierc, la vía St. James, la rue des conferences, la place du Feu. De visita obligada el Cloitre des Recollets, en la plaza Doctor Cayla, actual sede del Consejo Interprovincial de los Vinos de la Región de Bergerac, notable sobre todo por el patio interior con sus arcadas medievales y sus galerías de madera.
Maison du vin
Cloitre des Recollets. Degustación de vinos. Los más célebres son los tintos y el rosé de Bergerac, el Monbazillac y el Montravel.
Mercados
El mercado de Bergerac tiene lugar dos veces a la semana, en cinco plazas distintas, los miércoles y los sábados y es especialmente pintoresco.
El Périgord verde, ¿qué se debe de ver?
Para atravesar: el espléndido Fóret de la Double, con el lago de Jemaye y los pequeños pueblos de la campiña, como St. André de la double.
Brantôme
Situada a orillas del Dronne. Es famosa por la abadía construida por Carlomagno, con el campanario que, según dicen, es el más antiguo de Francia. Es interesante visitar las grutas excavadas en las falaises, al abrigo de la abadía, con varias incisiones que representan motivos religiosos y huellas de la vida de los hombres prehistóricos.
Bourdeilles
Delicioso burgo con un impresionante castillo medieval que se refleja en las aguas del Dronne. A menudo es la sede de interesantes muestras pictóricas. En los alrededores de Bourdeilles se pueden visitar una serie de interesantes pueblecitos: Saint-Jean-de-Cole, con el priorato, la iglesia con una original planta pentagonal; la chapelle Faucher con su castillo; Sorges con su museo de la trufa; Villars con Puyguilhem, espléndido castillo renacentista.
El Périgord blanco, ¿qué se debe de ver?
Torre de Vessuna
Vestigio de un templo de época galo-romana.
Catedral Saint Front
Del siglo XII, con un bello claustro, punto de encuentro de los peregrinos del camino de Santiago.
Torre Mataguerre
Último vestigio del recinto amurallado medieval.
Museo del Périgord
Comprende varias secciones; historia natural, etnografía exótica, mineralogía, arte y tradiciones populares locales, romanidad, porcelanas y cerámica, y pintura.
El Périgord negro, ¿qué se debe de ver?
Montignac
Hermosa ciudad a orillas del rio Vezere, punto departida para las excursiones en kayak por el rio y sobre todo para visitar las grutas de Lascaux, conocidas como la Capilla Sixtina del Arte prehistórico, por sus esplendidas pinturas rupestres, descubiertas en 1940. Para poder visitarlas, hay que solicitarlo con antelación en el Syndicat d'initiative de Montignac.
La Madeleine (Lugar que ha dado nombre al epónimo periodo magdaleniense)
Que se presenta como una serie de quebradas y corredores de roca excavados por el Vezere.
Sarlat
Es sin duda una de las más bellas ciudades de Francia, con su centro medieval-renacentista perfectamente conservado. Diversas flechas y carteles en la ciudad vieja indican los recorridos más interesantes.
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