|
Para ser generosos, se necesita tener paciencia, temple y sacrificar tiempo. Quizá sea justificable la falta de generosidad por tiempo que pasa en el trabajo, o incluso en el colegio, pero la verdad es que ser generoso no requiere de mucho tiempo; vaya, ni siquiera de un esfuerzo tan grande.
Ser generoso no es otra cosa más que prestar también atención a las personas quelo necesitan, es brindar un consejo al desorientado, es indicarle una calle al perdido, pero sobre todo, es entregarle a los suyos un poco más de su tiempo, tal vez solo unos minutos hagan una gran diferencia.
Muchos creen que es imposible serlo, pero si uno tiene una organización le será posible. El secreto radica en el equilibrio entre amigos, familia, trabajo y todo lo demás, porque la vida y las relaciones no son tan sencillas. La verdadera generosidad requiere sacrificios.
Exige un cambio de perspectiva. Cualquier cantidad “extra” de tiempo que se tenga se perderá en las tareas diarias si no se hace el firme propósito de anteponer las relaciones a todo lo demás.
|
Escribe tus comentarios