|
La apatía suele envolver y aislar poco a poco, es una especie de niebla. Haciendo que todo lo que rodea a ser humano pierda sentido y se quede solo con su tristeza, sin saber siquiera qué quieren o quiénes son. Encontrar la llave interior que ponga en marcha el motor vital que devolverá la energía necesaria para conectar y fluir, de nuevo, con la vida.
La apatía suele venir acompañada de inactividad física, tristeza, infelicidad, sensación de vacío, falta de capacidad de disfrute y desmotivación ante las cosas que antes producían placer. Además, si se persiste en el tiempo, suele alterar el contenido del pensamiento, dando lugar a ideas de auto devaluación y, en consecuencia, a una pérdida terrible de autoestima.
Al mismo tiempo, puede hacerlos que se sientan rechazados y aislados. Todos estos síntomas demuestran que han topado con una barrera interna, ya que la apatía debilita el interés y vigor a la hora de afrontar las actividades cotidianas.
|