|
Muchas veces los seres humanos se ocultan tras múltiples máscaras y se convierten en dos caras. Son estrategias en la descubren de forma temprana para sobrevivir, ser aceptados, protegerse o sentirse amados y reconocidos. Realmente esto ayuda a satisfacer las necesidades.
Si ponen toda la atención se pueden dar cuenta que las máscaras suelen ser diferentes en función del ámbito en el que uno se encuentre: trabajo, pareja, familia o amigos. Interiormente, es bueno reconocerlas y agradecerles la ayuda prestada como aliadas que son.
Pero si se hacen demasiado rígidas, suelen confundir con ellas, pierden su sentido y se convierten en un lastre que limita. Por eso, es bueno preguntarse cómo satisfacer esas necesidades sin tanto desgaste emocional, arriesgando a mostrar otros aspectos más genuinos de la personalidad de uno mismo.
|
Escribe tus comentarios