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Hijo mío, si recibieres mis palabras, Y mis mandamientos guardares dentro de ti. Proverbios 2:1.
Cuando nos incorporamos a un trabajo nuevo, es muy normal que nos den ciertos requisitos que debemos aplicar, para poder tener un mejor desempeño del mismo y una mejor relación con el resto del personal.
Lo mismo sucede con la palabra de Dios, al recibir a Cristo, comenzamos una nueva vida (2 Co. 5:17) y de ahí la importancia de guardar su palabra y sus mandamientos.
Porque debemos guardar su palabra:
• Guardando en la mente la palabra de Dios el creyente aprende a vivir recta y sabiamente su relación con Dios.
• Se llega a ser vencedores sobre el pecado con los mandamientos de Dios en el corazón.
• Nos fortalece y nos anima en momento de angustia, así como en los de alegría.
• La palabra sembrada nos a nuestra salvación final.
Parte de nuestra vida
La nueva vida en Cristo nos exige que debemos de liberarnos de todo el pecado que ofende al Espíritu Santo (Gá.5:16-21) y a que estemos resueltos de acepar la palabra de Dios en nuestro corazón.
• La palabra de Dios debe estar literalmente implantada a nuestro corazón.
• Debe formar parte de la naturaleza del creyente (Stg. 1:21; Sal 119:11).
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