|
Decir lo mucho que quieren a los hijos los convierte en niños seguros de sí mismos, sanos, felices y bien dispuestos. Y esto facilita la vida, pues no hay nada más placentero que convivir con niños alegres, estables y llenos de amor.
Si durante tu infancia no recibiste dicho amor, no es excusa para no darles ese amor a tus hijos, eso no es ningún motivo para no prodigar a sus hijos. En este caso, te toca aprenderlas con tenacidad y voluntad.
Es necesario aprender a amar. Es posible sentir que educar a los niños de un modo diferente a como uno haya sido criado es un enorme desafío.
Es verdad, es mucho trabajo pero de ahora en adelante, solo tenga palabras de amor para dárselas a sus hijos.
|
Escribe tus comentarios