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Muchas veces los hijos desean platicar sus inquietudes, sus deseos y por lo general se acercarán a los padres, por eso es importante que cuando tus hijos quieran hablar, es ponerles toda la atención a ellos. Deja a un lado las distracciones, escucha con calma y reflexión; oye y comprende lo que hablan.
Pero muchas veces los padres no saben escuchar, ni tampoco establecer un dialogo y por lo general termina en discusiones sin llegar a algún acuerdo, para que esto no te acontezca te sugerimos los siguientes puntos:
• En el momento de la charla, debes de ser educado y amable, ésta plática debe ser semejante como si hablarás con un extraño.
• Si tú empiezas a aumentar el tono de voz, lo mismo lo hará él. Recuerde que una plática sana es beneficio para ambos.
• Nunca se debe cerrar a temas controversiales. Pues tus hijos siempre esperarán una respuesta para analizarla.
• Nunca te burles de alguna idea descabellada o ingenua que hayan tenido, pues les puede resultar humillante para ellos.
• Anímalo a participar en tareas que ellos mismos elijan, estas actividades les aumenta la autoestima y les pueden reportar mucha confianza en ellos mismos.
• Siempre anímelos, para que participen en las decisiones y trabajos familiares.
• Felicítelo con frecuencia y cuando lo merezcan.
• Aliéntelos a que aporten ideas en las conversaciones, escúchalos con atención y responda honestamente a lo que piensan sobre estas ideas, pero con mucho tacto y respeto. La tolerancia es lo fundamental para la convivencia.
• Nunca imponerse, ni imponer nada, el propósito es fomentar el dialogo para que puedan ponerse de acuerdo.
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