|
Rufina era una burra que quería ser famosa, un día pasó el circo por donde ella vivía, Rufina vio una cebra y quiso ser como ella.

|
Un día mientras pintaban la cerca, se recargó sin hacer ruido. Así cuando su dueño pasó la brocha, pasó pintando a Rufina, entonces cuando terminó ella pensó: “¡Que hermosa soy! ¡Soy una cebra!”.
|
|
Esa noche se escapó de su corral y se fue al circo, ella se imaginaba en la marquesina: Rufina la cebra bailarina y comenzó a correr tejiendo sus sueños en su cabeza.
|
|
De pronto una gota de agua le cayó en su nariz, empezó a llover y Rufina buscó un refugio. Pero fue en vano… le lluvia la despintó su rayas blancas.
|
|
Cansada, triste y mojada regresó a su corral.
|
|
Ahí le contó a Pánfilo un burro amigo lo que le sucedió “¡Pero que ocurrencia tuya de querer ser cebra, si tu eres bonita!” Y los dos comenzaron a reír de alegría.
|
|