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Realizar una boda no es nada fácil. Es toda una producción que se lleva mucho tiempo y provoca más de un dolor de cabeza, por eso vale la pena la celebración se prolongue y disfrute al máximo.
La tornaboda (recalentado) es la excusa perfecta para que tus invitados compartan detalles de tu gran fiesta antes de que partas de luna de miel. Únicamente toma en cuenta lo siguiente:
Define a quienes invitaras. Si solo serán familiares y amigos más allegados.
¿Dónde la llevaras a cabo? Puede ser en el mismo salón, en un restaurante, una hacienda o en casa de tus papas o suegros.
¿Que tipo de fiesta quieres? Puedes hacer algo muy formal, hacer una celebración tipo kermes, una fogata o una parrillada, una reunión en un bar, desayuno o almuerzo.
¡La tornaboda no es otra boda!
Debes estar consciente de que no puedes invitar a ¡Todos! lo que fueron a tu boda, porque resultaría otra fiesta de enormes dimensiones y no algo relax, como es la idea de una torna.
De preferencia, solo invita a familiares cercanos, amigos y aquellos que tuvieron que viajar desde lejos para acompañarte en tu enlace.
También es súper importante que ya que sepas quienes estarán invitados a la torna y se los hagas saber cuando les entregues la invitación para la boda. Esto para que ellos tomen sus precauciones y sepan dónde y que tipo de vestimenta deberá llevar.
¿Qué comida?
En cuanto a la comida, lo más común pare ofrecer son chilaquiles, tamales, barbacoa, pozole o una taquiza. Por supuesto, no olvides los hielos, los refrescos y las bebidas. Una opción para recortar gastos es decirles a los allegados que te echen la mano llevando algo para beber.
No hay fiesta sin música, así que considera poner el estéreo de la casa o, incluso puedas rentar un sonidito.
¿Quién paga?
Como pareja, debe de correr con este gasto extra. A menos, que organicen una salida en grupo, ahí si se vale que cada quien coopere para los gastos, como las bebidas o comida, trasporte etc.
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